Reflexiones para mujeres que están aprendiendo a volver a sí mismas.
Me di permiso de escribir un libro
Me di permiso de escribir un libro
Permiso de escribir un libro y sin estudiar una licenciatura en letras que me validara para hacerlo.
¿Porque buscamos la aprobación externa?
¿Quién nos dijo que teníamos que pedir opinión de que sí y que no está permitido hacer o ser?
Me di permiso…
Permiso de escribir un libro y sin estudiar una licenciatura en letras que me validara para hacerlo.
¿Por qué buscamos la aprobación externa?
¿Quién nos dijo que teníamos que pedir opinión de que sí y que no está permitido hacer o ser?
Asociamos nuestra identidad a una profesión y nos quedamos encerradas en esa cajita, donde alguien… o más bien dicho, nos creímos que no había más... vivimos en un guion prefabricado de lo que se espera de nosotras, un manual que yo no recuerdo haber firmado, pero parecería que sí lo hice y no lo recuerdo.
Y…quién se sale del molde, es juzgada, señalada y casi quemada como en los tiempos de las brujas en leña verde.
Es verdad que necesitamos sentirnos parte de…, que buscamos esa comunidad, pero hoy también sé, que somos más, las mujeres conscientes que deseamos ser y hacer algo más de lo que firmamos. Ser fiel a nosotras mismas. Aunque en el camino decepcionemos a otros.
Yo hoy te quiero compartir, que escribí un libro, pero hoy no vengo a vendértelo, sino a presumir, que lo escribí para sanar mis heridas, entender mejor mi pasado, y dejar de vivir atrapada en un patrón de repetición, demostrarme a mí misma que soy creativa. Ya que yo me creía que no.
También me di permiso de cumplir un sueño sin importar si otros lo veían bien, o no. Si les gustaba mi libro o si disgustaba.
No lo escribí pensando que debía estar en todas las librerías de México, simplemente porque mi curiosidad me llevo por este camino nuevo, y decidí escuchar, sin poner ninguna expectativa en ello, no sé que tan lejos me lleve, ya lo descubriré.
Y tú de que te das permiso hoy?
Me encantará leerte en los comentarios.
Si quieres conocer el resto de la historia, puedes escuchar el episodio completo aquí.
https://youtu.be/QpD0XNYYuM8?si=hi-99DoJR3gEsH_Z
¿Te gustan este tipo de reflexiones?
Suscríbete a mi Substack para recibirlas directamente en tu correo.
https://marisolbree.substack.com/
Mi Propia Danza es un espacio para las mujeres que desean volver a sí mismas a través de historias, libros y conversaciones que funcionan como espejos.
🤍 Gracias por leer.
Pausé…y mi mundo no colapsó
En septiembre de 2025, me decidí a hacer el camino de Santiago, en Compostela región de Galicia en España. La ruta primitiva, la más antigua, 320 km de Oviedo a Santiago de Compostela ha sido una de las mejores decisiones de mi vida, y no por el checklist de un destino más que conocí o visité, sino por lo que representó para mí.
En septiembre de 2025, me decidí a hacer el camino de Santiago, en Compostela región de Galicia en España. La ruta primitiva, la más antigua, 320 km de Oviedo a Santiago de Compostela ha sido una de las mejores decisiones de mi vida, y no por el checklist de un destino más que conocí o visité, sino por lo que representó para mí.
Yo venía de un burnout, no solo estaba cansada física y mentalmente sino desconectada de mí misma, mi vida no se sentía mía, era un guion actuado, donde yo era el personaje principal, la empresaria con 12 años de experiencia al frente de un despacho, la que sostenía a sus empleadas y clientes. La perfeccionista obsesionada con el excelente servicio que debía dar, y en todo ese andar de experiencia, me perdí. Me abandoné a mí misma.
Decidirme a caminar la ruta primitiva, fue un llamado del alma, por años estuvo ese destino en mi wish list, pero no estaba preparada, cuando me di cuenta de que la solución que veía era traspasar mi negocio y dejarlo todo, me dije:
¿Qué estoy esperando que suceda para ir por mi sueño? No va a existir el momento perfecto para hacerlo.
Me di permiso de pausar, con miedo, pero aun así lo hice, me fui por un mes, a vivir el camino, el silencio, la escucha de mí misma, dejé el control, la prisa, solté, me flexibilice y sabes qué… todas las ideas que surgían en mi cabeza de escenarios catastróficos, no se cumplieron, nada pasó… todo siguió igual, pero yo me transformé…
¿Qué estás esperando para darte permiso?
¿Qué parte de tu vida ya no se siente tuya?
Me encantará leerte en los comentarios.
Si quieres conocer el resto de la historia, puedes escuchar el episodio completo aquí.
https://youtu.be/DZo4hIWSBG8?si=2asdoJMnYLs1JFc7
¿Te gustan este tipo de reflexiones?
Suscríbete a mi Substack para recibirlas directamente en tu correo.