Pausé…y mi mundo no colapsó

En septiembre de 2025, me decidí a hacer el camino de Santiago, en Compostela región de Galicia en España. La ruta primitiva, la más antigua, 320 km de Oviedo a Santiago de Compostela ha sido una de las mejores decisiones de mi vida, y no por el checklist de un destino más que conocí o visité, sino por lo que representó para mí.

Yo venía de un burnout, no solo estaba cansada física y mentalmente sino desconectada de mí misma, mi vida no se sentía mía, era un guion actuado, donde yo era el personaje principal, la empresaria con 12 años de experiencia al frente de un despacho, la que sostenía a sus empleadas y clientes. La perfeccionista obsesionada con el excelente servicio que debía dar, y en todo ese andar de experiencia, me perdí. Me abandoné a mí misma.

Decidirme a caminar la ruta primitiva, fue un llamado del alma, por años estuvo ese destino en mi wish list, pero no estaba preparada, cuando me di cuenta de que la solución que veía era traspasar mi negocio y dejarlo todo, me dije:

¿Qué estoy esperando que suceda para ir por mi sueño? No va a existir el momento perfecto para hacerlo.

Me di permiso de pausar, con miedo, pero aun así lo hice, me fui por un mes, a vivir el camino, el silencio, la escucha de mí misma, dejé el control, la prisa, solté, me flexibilice y sabes qué… todas las ideas que surgían en mi cabeza de escenarios catastróficos, no se cumplieron, nada pasó… todo siguió igual, pero yo me transformé…

¿Qué estás esperando para darte permiso?

¿Qué parte de tu vida ya no se siente tuya?

Me encantará leerte en los comentarios.

Si quieres conocer el resto de la historia, puedes escuchar el episodio completo aquí.

https://youtu.be/DZo4hIWSBG8?si=2asdoJMnYLs1JFc7

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